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Certificación ATEX: guía práctica sobre las responsabilidades del usuario y cómo protegerse

En el ámbito de las máquinas ATEX, ¿dónde termina la responsabilidad del fabricante y dónde comienza la del usuario? Excen lo explica con claridad en esta guía práctica dirigida a Responsables de Prevención y Directores de Planta.



Una máquina no permanece certificada ATEX de forma indefinida. La certificación — y con ella la seguridad — depende de una cadena de acciones que continúa mucho después de la entrega, más allá de las responsabilidades del fabricante.


Si bien el fabricante tiene la obligación de comercializar máquinas conformes, la seguridad operativa depende principalmente del usuario: utilizar correctamente la máquina, realizar controles periódicos, mantenimientos e inspecciones para garantizar su seguridad a lo largo del tiempo.


La responsabilidad del usuario final en el mantenimiento de la seguridad de una máquina es un concepto fundamental — especialmente en las zonas clasificadas ATEX — del que cada usuario debe ser plenamente consciente.


Excen cree en la necesidad de hablar abiertamente sobre riesgos y responsabilidades — no para generar alarma, sino para que los usuarios estén más informados y mejor preparados. Difundir esta cultura técnica significa explicar con claridad que la seguridad depende de las acciones de cada uno, y no de una compra puntual de una máquina certificada. Es un proceso continuo, y Excen se compromete a acompañar a sus clientes en este recorrido: proporcionando máquinas seguras y apoyo constante para proteger a las personas, el medio ambiente y las inversiones de la empresa.



¿Quién es responsable de qué?

La seguridad de una máquina ATEX depende de dos partes principales — a veces tres — cada una sujeta a normativas distintas.


EL FABRICANTE

El fabricante garantiza la máquina en el momento de su producción, sobre la base de dos directivas:

  • La Directiva de Máquinas (2006/42/CE): regula la comercialización y cubre la seguridad intrínseca de la máquina en el momento de la entrega, garantizando que esté libre de defectos de diseño o fabricación.


  • La Directiva ATEX de Producto (2014/34/UE): exige que solo se comercialicen máquinas y componentes certificados para la zona de riesgo específica requerida por el usuario final (Zona 1, 2, 21 o 22), con marcado Ex y Declaración de Conformidad.



EL USUARIO

La responsabilidad del usuario abarca la instalación, el uso correcto y el mantenimiento de la seguridad a lo largo del tiempo. Una vez que la máquina certificada entra en las instalaciones, corresponde al Empresario, al Director de Planta y al Responsable de Prevención mantenerla en condiciones óptimas y garantizar los niveles de seguridad requeridos.

La normativa aplicable es la Directiva ATEX de Usuario (99/92/CE, transpuesta en la legislación de los Estados miembros de la UE), que establece responsabilidades que comienzan antes incluso de adquirir la máquina. Antes de la compra, el usuario debe:

  • evaluar los riesgos de explosión;

  • clasificar las zonas peligrosas;

  • elaborar el Documento de Protección contra Explosiones (DPCE);

  • asegurarse de que los equipos elegidos sean adecuados para dicha clasificación.

Una vez entregada la máquina, el usuario debe gestionar correctamente su uso y mantenimiento. En caso de incidente o no conformidad imputable a un uso o mantenimiento incorrectos, la responsabilidad recae sobre el usuario — y no sobre el fabricante.


EL VENDEDOR Y LA EMPRESA DE ALQUILER

El fabricante no siempre es quien suministra la máquina al usuario final. En ese caso, entra en juego un tercer actor: el vendedor o la empresa de alquiler, responsable de proporcionar una máquina apta para el uso previsto.

En el marco de un contrato de alquiler, el arrendador está obligado a entregar una máquina conforme con certificación ATEX vigente, documentación completa y en perfecto estado de funcionamiento — y a garantizar, o prever contractualmente, las inspecciones periódicas regulares (mensuales, trimestrales y anuales).

El arrendatario, por su parte, debe revisar detenidamente el contrato: si el mantenimiento ordinario o extraordinario no está explícitamente asignado a la empresa de alquiler, sigue siendo responsabilidad del arrendatario. Sin controles periódicos ATEX, el Responsable de Prevención y el Director de Planta son directamente responsables del incumplimiento del deber de mantenimiento, en violación de la legislación aplicable en materia de seguridad y salud en el trabajo.

Antes de firmar cualquier contrato, es por tanto imprescindible establecer claramente quién es responsable de qué en el registro de mantenimiento.



Los errores más frecuentes del usuario

Invalidar la certificación de una máquina ATEX es más fácil de lo que parece. No se requieren modificaciones importantes — pequeños descuidos cotidianos, a menudo involuntarios, son suficientes.


Los tres errores más comunes son:

  • Repuestos no originales. Sustituir un componente certificado Ex por una pieza comercial estándar no certificada invalida la conformidad de forma inmediata. En una máquina ATEX, cada componente forma parte del expediente técnico y contribuye al resultado global de seguridad. Si un solo componente deja de ser conforme, la certificación de toda la máquina queda anulada. Horquillas desgastadas, el recubrimiento antiestático de un asiento deteriorado, barreras de seguridad intrínseca, prensaestopas, juntas, ventiladores sustituidos por piezas no certificadas — todo ello puede parecer insignificante, pero no lo es.

  • El mantenimiento "hágalo usted mismo" o no cualificado. Las intervenciones realizadas por personal no formado en la normativa Ex pueden alterar los modos de protección, reducir los niveles de seguridad y provocar la caducidad de la certificación.

  • El desgaste diario imperceptible. La certificación ATEX no caduca únicamente por un fallo repentino. También puede perderse de forma silenciosa, a medida que los componentes envejecen. Sin un plan de inspección específico, una máquina puede perder su conformidad sin que nadie lo advierta.


Si un mantenimiento incorrecto altera la máquina, la responsabilidad por cualquier incidente resultante recae sobre el usuario final — que puede enfrentarse a responsabilidades penales, junto con el Empresario o el Responsable de Prevención.



Riesgos operativos y económicos: seguros y retirada de la máquina

Una certificación caducada tiene consecuencias tanto técnicas como económicas. Una máquina que ya no está certificada pero sigue operando en una zona peligrosa representa a la vez un riesgo para la seguridad y una no conformidad normativa que puede acarrear sanciones en caso de inspección.


El riesgo de reclamación del seguro

En caso de incidente en una zona clasificada, las compañías aseguradoras envían peritos técnicos para determinar las causas. Si se detectan no conformidades imputables a un uso o una gestión incorrectos, el asegurador puede ejercer su derecho de repetición — y la empresa se ve obligada a cubrir los daños íntegramente con sus propios recursos, sin cobertura aseguradora.


La retirada de la máquina

La certificación también puede caducar sin que se produzca ningún incidente. Durante inspecciones de rutina por parte de las autoridades competentes, una máquina con documentación o estado físico no conformes puede ser inmovilizada y retirada del servicio, paralizando áreas operativas enteras. Para una planta, una paralización de varias semanas o meses representa a menudo un perjuicio muy superior a la propia sanción.


Una lista de verificación práctica para proteger su empresa

Excen recomienda tres acciones concretas, aplicables de inmediato, para reducir la exposición al riesgo:


  • Verificar la documentación en el momento de la entrega — también para máquinas de segunda mano o en alquiler. Exija siempre la Declaración de Conformidad CE-ATEX específica para ese número de serie, junto con el manual de uso y mantenimiento. Las mismas reglas se aplican a los equipos ATEX nuevos y de segunda mano por igual.

  • Establecer un Registro de Mantenimiento. Cada control, inspección o sustitución debe quedar registrado, firmado por técnicos cualificados y archivado. Es la principal protección jurídica que demuestra la diligencia del Responsable de Prevención y de la dirección en caso de inspección.

  • Formar y certificar al personal. Toda persona que intervenga en la máquina para tareas de mantenimiento o servicio posventa debe estar cualificada para trabajar con equipos Ex, con la formación adecuada y la correspondiente certificación — incluidos los operarios y el personal de mantenimiento interno.


La seguridad: un recorrido que nunca termina

La seguridad en zonas ATEX es un proceso continuo. Comienza con la elección de la máquina correcta y de un socio de confianza, y se mantiene con una atención diaria rigurosa. Un enfoque que se traduce en una protección real y duradera para las personas, el medio ambiente y las inversiones de la empresa.

Excen acompaña a las empresas a lo largo de este recorrido con inspecciones, repuestos certificados, asesoramiento especializado y formación en mantenimiento.

La certificación ATEX no se adquiere de una vez para siempre — es un compromiso diario. Del mismo modo que la seguridad en el trabajo no es un conjunto de normas impuestas desde fuera, sino una mentalidad que hay que construir y mantener cada día.




 
 
 

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